¿Pómulos anchos por hueso, grasa o flacidez?
El hueso del pómulo no cambia sin cirugía, pero la grasa que desciende y la flacidez sí influyen en cuánto se marca. Cómo reconocer qué capa domina, qué puede tensar el HIFU y qué riesgos conviene conocer.
Un pómulo que se ve grande no depende solo del hueso: encima hay grasa y tejido blando que, con los años, bajan y cambian la forma de la mejilla. El hueso no se modifica con un tratamiento sin cirugía, pero la parte blanda que ha descendido sí se puede tratar, así que el primer paso es saber cuál de las tres capas pesa más en tu cara.
Hay quien da por hecho que la única salida es reducir el hueso en quirófano, y hay quien espera que un lifting con ultrasonido lo resuelva todo. A continuación te explicamos cómo se reparte el volumen del pómulo, cómo orientarte frente al espejo, qué puede y qué no puede hacer el ultrasonido focalizado (HIFU), qué riesgos conviene conocer y cómo encaja en un viaje a Corea.
¿Por qué el pómulo se ve más ancho si el hueso es el mismo?
El hueso cigomático, el que forma la parte alta y lateral de la mejilla, marca buena parte del contorno de la cara y de su anchura vista de frente. Ese relieve viene de nacimiento y ningún tratamiento sin cirugía lo hace más estrecho.
Sobre el hueso se apoyan varios compartimentos de grasa separados entre sí, sujetos por ligamentos que van del hueso a la piel. Con la edad, la grasa de la parte media de la cara se desplaza hacia abajo y el volumen se reparte de otra manera dentro de cada compartimento. Cuando esos ligamentos se aflojan, el tejido parece descender. Debajo del pómulo queda entonces menos apoyo, la zona baja se marca con una sombra y el hueso parece sobresalir más que antes, aunque su tamaño no haya cambiado.
También se han descrito cambios lentos en el propio esqueleto de la cara, por ejemplo en el borde inferior de la órbita. Esos datos tienen un límite que sus autores reconocen: comparan a personas jóvenes con personas mayores distintas, y no siguen a la misma persona a lo largo de los años.
| Capa | Qué aporta al contorno | ¿Se trata sin cirugía? |
|---|---|---|
| Hueso cigomático | Anchura y relieve lateral de la cara | No cambia de tamaño |
| Grasa y tejido blando | Grosor sobre el hueso y apoyo bajo el pómulo | Se valora en consulta capa por capa |
| Ligamentos flojos y flacidez | Hacen que el tejido baje y deje sombra | Es lo que busca tensar el HIFU |

¿Cómo saber si tu pómulo es hueso, grasa o flacidez?
Tres señales te dan una primera orientación frente al espejo. Sirven para llegar a la consulta con una idea, no para sustituir la exploración.
- Si al palpar el lateral del pómulo notas un borde firme y tu cara ya era así en la adolescencia, el hueso tiene más peso.
- Si la parte alta de la mejilla se siente mullida y puedes pellizcar tejido, pesan más la grasa y el tejido blando.
- Si en los últimos años se marca bajo el pómulo una sombra que antes no veías, se ha sumado la flacidez.
Las tres causas pueden darse a la vez en la misma cara, y con los dedos es fácil confundir un tejido grueso con hueso. Por eso en la consulta el médico palpa la zona y revisa con imagen de ultrasonido el grosor del tejido sobre el hueso y hacia dónde ha bajado. Con eso se separa lo que se puede tratar de lo que conviene dejar como está.
Antes de plantear cualquier tratamiento, cuéntale al médico si hay embarazo o lactancia, si tienes algún implante o pieza metálica en la cara y si la zona tiene inflamación o una infección activa. También ayuda saber qué te has hecho antes en la cara y cuándo.

¿Qué puede hacer el HIFU en el pómulo y qué no puede cambiar?
El HIFU concentra energía de ultrasonido en puntos situados por debajo de la superficie, dentro de la piel y del tejido blando que cubre el hueso. La tensión aparece de forma gradual, a medida que ese tejido se remodela. No reduce el hueso cigomático: lo que busca es subir el tejido que ha bajado, para que la sombra bajo el pómulo se note menos y el relieve del hueso quede menos aislado.
En un estudio con 20 pacientes coreanos de 37 a 75 años, tratados en una sola sesión con Ultherapy en toda la cara, las fotos estandarizadas las evaluaron dos médicos ajenos al tratamiento. Encontraron mejoría de arrugas y flacidez en las siete zonas evaluadas, entre ellas la del pómulo y la mejilla, a los 3 meses; se mantenía a los 6 meses, aunque iba disminuyendo con el tiempo. Al año respondieron 15 personas y 4 dijeron que aún notaban parte del efecto. Fue un estudio pequeño, sin grupo de comparación y con un solo equipo, de modo que sus cifras no describen a otros aparatos de HIFU. Además, lo que se puntuó fueron arrugas y flacidez, no la anchura del pómulo.
Lo que cabe esperar depende de qué capa domina. Con un pómulo ancho por hueso, el cambio en la anchura es mínimo. Cuando la sombra viene de tejido que ha bajado, ese es justo el terreno del tratamiento. Si hay mezcla, se trata la parte flácida y se respeta el resto. Los resultados varían según el grosor del tejido y cuánto haya descendido.
Una duda razonable es si tensar puede dejar la mejilla más hundida. Bajo el pómulo la grasa hace de apoyo, así que, si esa zona ya está vacía, el plan suele evitarla o tratarla con menos intensidad y concentrarse en la parte que ha caído. Si lo que no tienes claro es si te falta volumen o te sobra flacidez, esta guía sobre volumen y flacidez te ayuda a ordenar la pregunta.

Efectos secundarios y riesgos del HIFU en la zona del pómulo
Los datos de este apartado vienen de Ultherapy aplicado en la cara en general, no de estudios centrados solo en el pómulo, y no se trasladan tal cual a otros aparatos de HIFU. Después de la sesión pueden aparecer enrojecimiento, hinchazón o molestia. En el estudio de 20 pacientes, 6 tuvieron enrojecimiento e hinchazón y 2 tuvieron moretones o pequeñas manchas moradas, y todo se resolvió dentro de las 2 semanas, sin complicaciones permanentes. Una revisión de 19 artículos sobre Ultherapy, con 506 pacientes, encontró que la hinchazón, el enrojecimiento y el dolor posterior, de carácter pasajero, fueron lo más observado. Si en tu caso, en lugar de ir bajando, aumentan, coméntalo con tu médico.
Existen complicaciones raras pero serias. Una serie de 5 casos tratados con Ultherapy describió ampollas, heridas abiertas o úlceras, zonas de piel o de tejido profundo que primero se inflamaron y luego se adelgazaron (atrofia) y, en algún caso, muerte de una parte de la piel tras una sola sesión; sus autores advierten que estos casos pueden estar poco notificados. En la literatura revisada apareció un solo caso de atrofia del tejido bajo la piel. En el registro de incidentes de la FDA (MAUDE), entre 106 informes sobre Ultherapy, en su mayoría sin verificar, lo más notificado fue pérdida de grasa, problemas de nervios (adormecimiento localizado, sensaciones extrañas, ptosis) y cicatrices. Esos 106 informes son avisos sueltos enviados al registro: no dicen con qué frecuencia ocurren estos problemas entre las personas tratadas.
Ante cualquiera de estas señales en la piel tratada, busca atención médica de inmediato:
- ampollas, costras o una herida abierta;
- adormecimiento, sensación extraña o dificultad para mover una parte de la cara;
- una zona que se hunde o cambia de forma en las semanas siguientes.

Dentro de tu itinerario de viaje: el pómulo, el avión y el regreso
Si ese día no se ha usado sedación, no hay motivo para posponer tu vuelo por una sesión de HIFU; con sedación, lo prudente es no volar el mismo día. Lo que sí puede notarse en las fotos de los días siguientes es el enrojecimiento o la hinchazón que queden, y eso cambia de una persona a otra.
Una sola visita permite que el médico confirme qué capa domina en tu pómulo y, si encaja, hacer una sesión. El cambio del HIFU no se ve al salir: el tejido se tensa poco a poco y en el estudio se evaluó a los 3 meses, de modo que la comparación la harás ya fuera del viaje. Una sesión no promete un resultado concreto, y si el plan incluye seguimiento, eso se conversa antes de empezar.
De vuelta en casa, puedes escribir a la clínica con fotos recientes y contar qué notas. Si aparecen ampollas, una herida o dificultad para mover la cara, que te vea en persona un médico donde vives antes de esperar una respuesta a distancia.

Lo esencial antes de decidir sobre tu pómulo
En la consulta el recorrido es este: palpar el pómulo y la mejilla, revisar con imagen de ultrasonido el grosor del tejido y la dirección en que ha bajado, decidir qué zonas tratar y a qué profundidad, y seguir la evolución durante los meses siguientes antes de hablar de otra sesión. Un factor técnico que cambia el plan es qué se hace con la zona bajo el pómulo: tratarla, suavizarla o dejarla sin tocar.
Antes de decidir, pregunta qué parte de tu pómulo es hueso y cuál es tejido que ha descendido, y cómo se va a manejar esa zona baja en tu caso. Beautystone es una clínica en Hapjeong, Seúl (Corea del Sur). Para la primera consulta, ten a mano fotos recientes de frente y de perfil, alguna foto de hace años si la tienes, los tratamientos previos en la cara y las fechas de tu viaje.
Referencias
- Anatomía del hueso cigomático y su papel en el contorno de la cara — StatPearls, 2023
- Cómo cambian con la edad el hueso, la grasa y la piel de la cara — Plastic and Reconstructive Surgery Global Open, 2013
- Resultados de una sesión de HIFU por zonas de la cara — Annals of Dermatology, 2015
- Qué efectos adversos se han publicado tras Ultherapy — Dermatologic Surgery, 2025
- Cinco casos de complicaciones serias tras Ultherapy — Lasers in Surgery and Medicine, 2018
Preguntas frecuentes
Q. ¿El HIFU puede hacer más estrecho el hueso del pómulo?
A. No. El ultrasonido focalizado actúa en la piel y el tejido blando que cubren el hueso, así que la anchura que da el hueso cigomático se mantiene. Lo que puede cambiar es el tejido que ha bajado bajo el pómulo, que es lo que hace que el hueso parezca más marcado.
Q. ¿Duele el HIFU en la zona del pómulo?
A. Puede haber molestia durante la sesión y dolor después. En una revisión de estudios publicados, el dolor tras el tratamiento estuvo entre los efectos pasajeros más observados, junto con la hinchazón y el enrojecimiento. Si te preocupa la molestia, plantéalo en la consulta antes de empezar.
Q. ¿Hace falta más de una sesión de HIFU?
A. El estudio con 20 pacientes coreanos evaluó una sola sesión, y sus autores señalan que todavía faltan datos sobre el intervalo adecuado entre sesiones y la cantidad de energía. Si se plantea otra sesión, la decisión se toma después de ver cómo evoluciona tu cara en los meses siguientes.
Q. ¿El HIFU complica un lifting quirúrgico más adelante?
A. No hay estudios publicados que lo demuestren. Una revisión sistemática de 2025 buscó ese efecto y solo encontró un informe aislado y sin verificar en el registro de incidentes de la FDA, por lo que sus autores piden más datos. Si piensas operarte en el futuro, coméntalo con el médico antes de decidir.
Q. ¿Qué conviene contarle al médico antes del tratamiento?
A. Si hay embarazo o lactancia, si llevas implantes o piezas metálicas en la cara, si la zona tiene inflamación o infección y qué tratamientos te has hecho antes, con fechas. Con esa información el médico decide si conviene tratar ahora, esperar o elegir otra opción.









